Alejandro Labanda, director de Transición ecológica de beBartlet, analiza en Cinco Días cómo el incremento del precio de la electricidad permite a los desarrolladores solares revertir la crisis de ingresos de primavera.
“Es cierto que a las plantas fotovoltaicas les está siendo mucho más difícil prever sus flujos de caja, porque la volatilidad es cada vez mayor. Pero meses como este agosto son los que están sosteniendo las inversiones en fotovoltaica: si no hay meses caros, es más difícil cuadrar las cuentas”, apunta. No atisba, además, un “punto de saturación” cercano para la fotovoltaica: “La alarma de primavera ha bajado y sigue cabiendo más potencia, como estamos viendo este mismo verano. Sobre todo, si llegan pronto las baterías, que serán fundamentales”.

