#UnidadElectoral_bB: una noche en la que (casi todos) ganan (de verdad)

Las elecciones vascas del 21A han tenido muchos ganadores:

  • EAJ-PNV gana (por poco, pero suficiente) los comicios, con menos escaños aunque más votos, y podrá revalidar el Gobierno vasco gracias al previsible apoyo de su socio de coalición, el PSE-EE. La victoria permite a los jeltzales consolidar el relevo generacional que iniciaron con la candidatura de Imanol Pradales y que próximamente se llevará a los órganos del partido.
  • EH Bildu se consolida como alternativa con un aumento de 7 escaños y quedando a sólo tres puntos de EAJ-PNV. Obtienen un respaldo al cambio de liderazgos y a la estrategia de contemporización. La izquierda abertzale aún tiene un complejo camino que recorrer (más político que electoral) para llegar a Ajuria Enea, pero los resultados de ayer hacen que ese escenario hoy sea más posible.   
  • PSE-EE mejora sus resultados con 2 escaños más y da un balón de oxígeno al PSOE, que revierte los malos resultados de Galicia. (Seguramente) reeditarán el gobierno con EAJ-PNV, con Eneko Andueza como vicelehendakari. Han logrado consolidar la idea de que son el partido decisivo
  • PP mejora sensiblemente sus resultados, sumando 1 escaño y un 60% más de votos, aunque no serán decisivos en el nuevo Parlamento Vasco ni tampoco logran arrebatar su único escaño a Vox, que logra mantener su presencia.
  • Sumar consigue por la mínima representación (pero no de su candidata a lehendakari), mientras que Elkarrekin Podemos queda fuera. Yolanda Díaz respira más tranquila, pero los resultados muestran (una vez más) el impacto negativo de la división del voto en el espacio a-la-izquierda-del-PSOE.

Los resultados de ayer son un espaldarazo para el Gobierno de coalición y sus socios parlamentarios. El PSOE mejora sus resultados y marca un punto de inflexión frente a las elecciones gallegas que se completaría con una (previsible, según las encuestas) victoria del PSC de Salvador Illa en las próximas catalanas. Todo en la antesala de las europeas de junio.

Los sentimientos son encontrados en el caso de Sumar. La formación de Yolanda Díaz logra representación (a diferencia de las gallegas) y gana una vez más un pulso con Podemos, pero no logra sobreponerse a una división que expulsa votantes de un espacio político que en 2016 en Euskadi llegó a arrebatar el tercer puesto en el Parlamento Vasco al PSE-EE y ganó las elecciones generales ese mismo año.

EAJ-PNV refuerza su interdependencia con el PSOE, en Euskadi y en Madrid. Los socialistas vuelven a ser necesarios para sostener el Gobierno vasco (como en otras tantas instituciones vascas). Esto refuerza también la estabilidad en el Congreso a la vez que dificulta un acercamiento al Partido Popular que podría hacerle perder el liderazgo ante EH Bildu. Del mismo modo, los buenos datos de EH Bildu suponen un respaldo a su estrategia de negociación con el Gobierno de coalición de PSOE y Sumar.

Por su parte, el PP sigue su senda de mejora de resultados, pero en esta ocasión no le sirven para apuntalar su relato de “cambio de ciclo”: no se imponen al PSOE, no serán decisivos y no logran anular anular a Vox. Una situación que es probable que se repita en las elecciones catalanas y que (por ahora) sigue dejando abierta la legislatura.

DESCARGAR INFORME COMPLETO